Sembrar y Comer: El Ciclo Que Nunca Muere

En muchas partes del mundo, las personas suelen adquirir sus productos alimenticios en los mercados cercanos a sus hogares o, como es costumbre hoy en día en las ciudades, en supermercados. Lo curioso es que todos preguntamos cuánto cuesta uno u otro producto, pero no preguntamos, al menos no frecuentemente, de dónde viene. Increíble, pero su sustento es comprensible: no nos interesa cómo se trabajó, sino qué valor tiene.

En la comunidad nativa de Santa Clara, aquella reflexión sobre el origen de los productos no es tan complicado de interiorizar, pues históricamente sus pobladores han producido sus propios alimentos, reduciendo las compras a algunos otros comestibles que complementen la dieta. No obstante, en los últimos tiempos, esta actividad se ha visto reducida por las condiciones climáticas, la sobreexplotación de la pesca y la pérdida de riqueza en los suelos. Esto último ha generado que los jóvenes – y sus padres y madres – pierdan el interés por estos conocimientos y opten por otras alternativas económicas, desprotegiéndose de su propia seguridad alimentaria.

Considerando esta situación, Alianza Arkana se organizó con pobladores de Santa Clara con la finalidad de fortalecer la seguridad alimentaria, las prácticas agroforestales, contribuir con la revitalización cultural y promover economías locales sostenibles. Todo a partir de la educación ambiental con jóvenes, forjadores del futuro. En tal sentido, se puso en práctica el programa “Sembrar y comer”.

Este programa se inició con mucho esfuerzo, enseñando a los jóvenes cómo se producen los alimentos que consumen y apoyando en el mejoramiento de sus dietas alimenticias. Con el paso del tiempo, notamos que no era suficiente educar, sino también implementar tierras de cultivo de mayor envergadura, así como lograr que el programa se haga autosostenible con el tiempo, por lo que aplicamos a fondos económicos que permitan implementar un sistema agroforestal. Con el apoyo de la Fundación Schmitz logramos este cometido y hoy tenemos avances sustanciales que nos permiten mirar con optimismo el desarrollo de los niños en relación a los alimentos que comen, que estos se encuentren al alcance y que nos sirva como modelo para otras comunidades Shipibas en la región.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sembrando

 

Cuidando

 

Comiendo

Esto, no obstante, es el inicio.

Sebastián De los Heros (Coordinador de Proyectos Comunitarios)

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