LA ECONOMÍA AMAZONICA: UNA RACIONALIDAD DISTINTA

(Artículo basado en el informe de Daniel Mathews sobre Nuevo Saposoa)

La economía de subsistencia de las comunidades amazónicas supone una cierta lógica ajena al capitalismo. Como indica Roland Bergman: “Muchas personas obtienen todo o casi todo para su vida de un sistema de subsistencia (…). Estos sobreviven desde siglos pasados cuando toda la humanidad dependía de formas simples y locales para su existencia. Pero el número de personas que todavía viven de esa manera indica una tenacidad no sólo de la gente sino de las formas en sí” (1990).

Efectivamente, las lógicas del “desarrollo”, que predominan en el mundo capitalista, donde las relaciones humanas casi no tienen tiempo de producirse, no necesariamente son las únicas posibles ni necesariamente las mejores. Hoy se habla de “postdesarrollo”(Sahcs) y de los “límites del crecimiento” (Meadows). Incluso hay quienes proponen la necesidad de un “decrecimiento”. Michael Lowy ha mostrado la falacia que hay detrás de esos debates:

¿Hay que promover el desarrollo, o se debe elegir el “decrecimiento”? Me parece que ambas opciones comparten una concepción meramente cuantitativa del “crecimiento” –positivo o negativo– o de desarrollo de las fuerzas productivas. Hay una tercera postura, que me parece más apropiada: una transformación cualitativa del desarrollo. Esto significa poner fin al monstruoso despilfarro de recursos del capitalismo basado en la producción a gran escala de productos innecesarios y/o nocivos: las industrias de armamentos de son un buen ejemplo de esto, pero una gran parte de los “bienes” producidos en el capitalismo –con sus inherentes obsolescencias– no tienen más utilidad que generar ganancias para las grandes corporaciones (2009)

Ajenos a esa lógica de despilfarro los pobladores de Nuevo Saposoa están interesados en mejorar sus condiciones de vida. La propuesta de electrificación, por solo poner un ejemplo, es parte de esta necesidad. Lo mismo la posibilidad de desarrollar un turismo sustentable en su bosque aprovechando la variedad de flora y fauna. Pero tengo la sensación de que parte de esa mejora de los niveles de vida supone la preservación de por lo menos tres elementos que son componentes fundamentales en la economía de la comunidad

  • Tiempo libre. El tiempo destinado a conseguir la comida y realizar las tareas domésticas no es más de una o dos horas al día. En el mismo momento en que se va a traer agua de la cocha para el aseo personal se consigue el pescado que servirá para desayuno y almuerzo de modo tal que la mayor parte del tiempo está dedicada a las relaciones interpersonales. Las asambleas comunales son habituales pero más abundante aún es la práctica del deporte, sobre todo del vóley, a la que se dedica prácticamente toda la tarde.

En la lógica capitalista del “desarrollo” hay una situación de encierro casi permanente: la mujer en la casa, el hombre en la fábrica, el niño en la escuela. En Nuevo Saposoa las casas no tienen las cuatro paredes acostumbradas en la ciudad moderna. Normalmente se puede ver desde afuera al interior y viceversa. Eso potencia las relaciones humanas. Pero también son fuertes a nivel de cada casa en particular, donde padres e hijos y en el mejor de los casos inclusive abuelos forman una mini comunidad muy cohesionada. Esa integración supone también una relación horizontal entre hombres y mujeres.

Ronald Bergman dice al respecto:

Las economías simples como las de los Shipibos generalmente tienen una parte de su producción muy eficiente. Lo demuestra el hecho que un hombre Shipibo y su mujer se provean de comida para ellos y sus hijos trabajando una hora al día en el bosque tropical lluvioso. Pocos padres en las economías modernas se proveen de alimentos de igual calidad en menos tiempo.

 

Los pobladores de Nuevo Saposoa están muy interesados en la posibilidad de otras actividades culturales. Es el caso de Larry Cairuna que ya ha dirigido una película (El cazador con el guion preparado colectivamente y actuada por los propios comuneros) y estaría interesado en realizar otras más.

  • Relación con la naturaleza. Michael Lowy describe el capitalismo moderno en estos términos:

Estamos enfrentados con una crisis del presente modelo de civilización, la civilización Occidental moderna capitalista/industrial, basada en la ilimitada expansión y acumulación de capital, en la “mercantilización de todo” (Immanuel Wallerstein), en la despiadada explotación del trabajo y la naturaleza, en el individualismo y la competencia brutales, y en la destrucción masiva del medio ambiente.

La lógica de la comunidad shipiba es sencillamente la opuesta. Para ellos las lagunas y el bosque son su vida misma. Es por esta relación con la naturaleza que les resulta posible dedicar tan poco tiempo al “trabajo productivo”. La importancia del monitoreo ambiental, su relación con el Parque Sierra del Divisor, inclusive sus actuales proyectos de turismo sostenible están vinculados a una estrecha relación con la naturaleza y no con un su uso desmedido o derrochador.

  • Mantener las relaciones de igualdad entre los miembros de la comunidad. Solo he visto un caso de pobreza en Nuevo Saposoa, el de Oscar Cauper. Lamentablemente se trata de uno de los fundadores de la comunidad. Se ha quedado sin su red de pesca y está viejo. Además tiene dos mujeres. Pero en el resto de la comunidad, más allá de que falta energía eléctrica y sobran mosquitos, se ve un clima de permanente equilibrio social. Quizá no tengan acceso a todos los adelantos propios de la gran ciudad. Pero entre ellos habría que contar a la violencia.

La desigualdad social parece ser la norma en nuestra civilización. Un habitante de la India consume diariamente tan sólo la mitad de las calorías que consumimos en los países avanzados. La esperanza de vida, que en Occidente supera los sesenta y cinco años, llegando en ciertos países a los setenta años, apenas alcanza a los treinta años en la India. Pero esto no siempre ha sido así.

Numerosos antropólogos nos han hablado de la costumbre existente en varios pueblos primitivos, costumbre que consiste en organizar grandes fiestas después de la recolección. La antropóloga Margaret Mead ha descrito estas fiestas en el pueblo papua de los Arapech (Nueva Guinea). Todos los que han logrado una cosecha superior a la media invitan a toda su familia y todos sus vecinos, y la fiesta continúa hasta que la mayor parte de ese excedente ha desaparecido. Prácticas similares ocurren en nuestros Andes. Pero la economía de subsistencia supera largamente este tipo de problemas. Contra menos relaciones monetarias tenga una comunidad las posibilidades de generar un excedente serán menores.

BIBLIOGRAFIA

Ronald Bergman Economía amazónica. Estrategias de subsistencia en las riberas del Ucayalo en el Perú, Lima: CAAP, 1990.

Wolfgang Sachs (editor) Diccionario del desarrollo, Lima: PRATEC, 1992.

Donella H. Meadows y otros. Los límites del crecimiento: informe al Club de Roma sobre el predicamento de la Humanidad, México: Fondo de Cultura Económica 1972. Véase la entrevista a Dennis Meadows “Cuarenta años después del Informe al Club de Roma” en Sin Permiso 16/12/2012 disponible en http://www.sinpermiso.info/textos/cuarenta-aos-despus-del-informe-al-club-de-roma-entrevista.

Michael Lowy, “Ecosocialismo: hacia una nueva civilización” en Herramientas N° 42, Buenos Aires, Octubre del 2009.

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